¿Vives en Francia, eres hispanohablante (español, latinoamericano) y estás considerando un divorcio? Los trámites pueden parecer complejos, especialmente si no dominas perfectamente el sistema jurídico francés. Esta guía completa te explica los diferentes tipos de divorcio en Francia, el procedimiento a seguir, las cuestiones de custodia de los hijos y los costos a prever.
- Los cuatro tipos de divorcio en Francia
El derecho francés propone cuatro procedimientos de divorcio. La elección depende de tu situación y del acuerdo (o no) con tu cónyuge.
- A) El divorcio por consentimiento mutuo (el más rápido y económico)
Condiciones: Ambos cónyuges están de acuerdo sobre el principio del divorcio Y sobre todas sus consecuencias (división de bienes, custodia de los hijos, pensión alimentaria, prestación compensatoria).
Procedimiento simplificado: Desde 2017, este divorcio ya no pasa ante el juez. Los cónyuges firman un convenio de divorcio redactado por su(s) abogado(s), que se deposita ante un notario para su registro.
Plazo: En promedio entre 1 a 3 meses (según la rapidez de las negociaciones)
Costo: En promedio entre 1,500€ y 2,500€ mas IVA (honorarios de abogados + gastos de notaría)
💡 Importante: Cada cónyuge DEBE tener su propio abogado, incluso si están de acuerdo. Es una obligación legal en Francia para proteger los intereses de cada uno.
Excepción: Si la pareja tiene hijos menores, estos pueden solicitar ser escuchados por el juez (derecho reconocido a los niños capaces de discernimiento). En este caso, el asunto pasa ante el juez de familia.
- B) El divorcio aceptado Condiciones: Los cónyuges están de acuerdo sobre el principio del divorcio, pero no sobre sus consecuencias (monto de la pensión, división de bienes, etc.).
Procedimiento: Paso obligatorio ante el juez de familia (JAF), que decide los puntos en desacuerdo.
Plazo: En promedio entre 6 a 12 meses
Costo: En promedio entre 2,500€ y 5,000€ más IVA por cónyuge
- C) El divorcio por alteración definitiva del vínculo conyugal
Condiciones: Los cónyuges viven separados desde hace al menos 1 año. Uno de los cónyuges puede solicitar el divorcio incluso si el otro se niega, demostrando esta separación de hecho.
Uso: A menudo utilizado cuando uno de los cónyuges ha abandonado el hogar conyugal y se niega a divorciarse.
Plazo: En promedio entre 6 a 18 meses
Costo: En promedio entre 2,500€ y 5,000€ más IVA por cónyuge
- D) El divorcio por culpa
Condiciones: Uno de los cónyuges invoca una falta grave del otro (violencia, adulterio, abandono del hogar, etc.) que hace imposible mantener la vida en común.
Pruebas requeridas: Testimonios, actas de notario, denuncias (denuncia a la policía), certificados médicos, etc.
⚠️ Atención: Este es el divorcio más largo y costoso. A menudo es fuente de conflicto y complica la custodia de los hijos. A evitar si es posible, excepto en casos de violencia o comportamiento inaceptable.
Plazo: En promedio entre 18 a 36 meses
Costo: En promedio entre 3,000€ y 6,000€ más IVA por cónyuge (incluso más en caso de peritaje)
- La custodia de los hijos en Francia: principios y realidad
La cuestión de la custodia de los hijos es a menudo la más delicada en un divorcio. En Francia, el principio es claro: el interés superior del niño prevalece sobre todo lo demás.
Las diferentes formas de custodia
- La residencia alternada (custodia compartida)
Principio: El niño vive alternativamente con cada padre (por ejemplo, una semana con uno, una semana con el otro).
Condiciones: Ambos padres deben vivir a una distancia razonable (generalmente en la misma ciudad o región) para no perturbar la escolaridad del niño y llegar a un mínimo acuerdo.
Tendencia actual: Cada vez más frecuente en Francia, especialmente para niños mayores de 6 años. En 2024, aproximadamente el 25% de los divorcios resultan en una residencia alternada.
💰 Consecuencia financiera: En caso de residencia alternada estricta (50/50), generalmente no hay pensión alimentaria, ya que los gastos están equilibrados. Sin embargo, si uno de los padres tiene ingresos notablemente superiores, el juez puede decidir una contribución diferencial.
- La residencia con uno de los padres con derecho de visita y alojamiento para el otro
Principio: El niño vive principalmente con uno de los padres. El otro padre tiene derecho de visita y alojamiento (generalmente un fin de semana de cada dos + la mitad de las vacaciones escolares).
Pensión alimentaria: El padre con quien el niño no reside principalmente debe pagar una pensión alimentaria para contribuir a su educación y mantenimiento.
Monto promedio en Francia: Entre 150€ y 400€ por niño y mes, según los ingresos del padre deudor. El cálculo se realiza según una tabla indicativa publicada por el Ministerio de Justicia (no obligatoria pero a menudo seguida).
- El derecho de visita simple (sin alojamiento)
Condiciones excepcionales: Concedido cuando el alojamiento con uno de los padres no es posible o presenta un peligro para el niño (violencia, alcoholismo, vivienda inadecuada).
Implementación: El padre ve al niño algunas horas a la semana, a veces en presencia de un tercero (asistente social) en los casos más graves.
La autoridad parental: siempre conjunta, salvo excepción
Principio fundamental: En Francia, incluso después de un divorcio, ambos padres conservan la autoridad parental conjunta. Esto significa que las decisiones importantes sobre el niño (elección de la escuela, atención médica importante, viajes al extranjero) deben tomarse de común acuerdo.
Excepción rarísima: El juez puede retirar la autoridad parental a un padre únicamente en caso de grave peligro para el niño (maltrato, negligencia severa). Esto es extremadamente raro (menos del 1% de los casos).
- La división de bienes y la prestación compensatoria
El régimen matrimonial determina la división
- Comunidad reducida a los “acquêts” (régimen de gananciales es el régimen que se aplica por defecto en Francia)
Principio: Todo lo que se adquirió durante el matrimonio pertenece a ambos cónyuges por partes iguales (50/50), salvo los bienes recibidos por donación o herencia que permanecen personales.
Ejemplos: La casa comprada juntos, los coches, los muebles, el ahorro → compartidos 50/50
- Separación de bienes
Principio: Cada uno conserva lo que está a su nombre. Solo los bienes comprados en indivisión (nombre de ambos cónyuges) son compartidos.
Ventaja: Simplifica el divorcio y protege mejor a los emprendedores.
📝 Importante: Si estás casado en España o en América Latina bajo un régimen de gananciales (equivalente español de la comunidad reducida a los “acquêts”), el juez francés aplicará este régimen al divorcio, incluso si el procedimiento se lleva a cabo en Francia.
La prestación compensatoria: para compensar el desequilibrio de nivel de vida
Objetivo: Compensar la disparidad de nivel de vida que el divorcio crea entre los cónyuges.
Criterios de concesión: El juez examina:
- La duración del matrimonio
- La edad y el estado de salud de los cónyuges
- Las calificaciones profesionales
- Los ingresos actuales y futuros de cada cónyuge
- El patrimonio de cada uno después de la división
Forma del pago:
- Capital (pago único): Preferido por los jueces porque permite una ruptura clara
- Renta mensual: Posible pero rara (generalmente por un período limitado, máximo 8 años)
⚠️ Diferencia con España: En España, la pensión compensatoria es menos frecuente y a menudo de monto inferior. Francia es más generosa en este aspecto.
- ¿Por qué elegir un abogado franco-español para su divorcio?
Divorciarse en Francia siendo hispanohablante presenta desafíos específicos. Nuestro despacho de abogados bilingües francés-español te ofrece:
- Una comunicación clara en tu lengua materna: Todos los intercambios en español, explicaciones detalladas de los procedimientos franceses
- Una comprensión cultural: Conocimiento de las diferencias entre los sistemas jurídicos francés y español/latinoamericano
- Traducción de documentos oficiales: Actas de nacimiento, certificados de matrimonio obtenidos en el extranjero
- Protección de tus derechos: Asegurarse de que comprendes perfectamente tus derechos y obligaciones en Francia
- Gestión de aspectos internacionales: Si uno de los cónyuges vive en el extranjero o si hay bienes ubicados fuera de Francia
Conclusión
Divorciarse en Francia requiere navegar por un sistema jurídico preciso y estricto. Para los hispanohablantes, la barrera lingüística y cultural puede complicar los trámites. Nuestro despacho de abogados franco-español te acompaña en cada etapa, desde el convenio amistoso hasta el juicio, protegiendo tus intereses y los de tus hijos. No dudes en consultar desde los primeros signos de dificultades conyugales para anticipar lo mejor posible el procedimiento.